Como halcones liberados

Anaximandro Kent

Poeta recién llegado
No jures muchacha que no existe

dios sobre la tierra que me convenza

de lo contrario: esto no es amor.


Estoy triste,

contigo al lado llenándome de ausencias,

volcando arena en mis piernas y en mi corazón

con el hierro de tantas letras rebeldes y suicidas.


En mis oídos tu sollozo

suena a relámpago,

a estampida de búfalos, a máquinas podridas

sin grasa y reventadas…

y mi nombre en tus labios huele a bocanada matinal

y a guantes viejos, a ropa de mendigo.


Te invito a emborracharnos de olvidos,

de risa cínica y marchita, de gestos educados…

así podré pedir que me perdones como antes,

pues aunque te extrañen

mis sillones, mis almohadas,

mis paredes cenicientas, mis angustias vespertinas,

quisiera que en esta despedida formal y terminante

me apuñales esos sueños tuyos titilando en tus pestañas

erectando tus tímidos pezones,

tus manos palomas inquietas y traviesas

tus dedos en éxtasis

tus brazos remos y sudor

tu boca ardor, tus labios despintados,

tu lengua que lame y besa

y ese calor

que te sube y arreboza

y tus jadeos

como halcones liberados.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba