Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ido, insisto en hablar sobre ti,
sin estar conmigo.
¿En cuanto? no te comprendí,
-pregunto a mi mutismo.-
¡Que te fuiste! Te fuiste...
cuando todo tu ser, parecía mío.
Cuando, ¡a tacto candente!
tu pasión me grabó su sino...
¡te fuiste! ¿Que si yo, era tuyo?
-Me pregunta un amigo.
Y agrega preocupado:-
“Estás como ido.”
Y yo, cual si preguntaras tú,
le contesto a tu vacío:
Claro... Claro que estoy ido.
Y no se a que sitio...
Pues, ya no se más de ti.
Y mi único interés... se fue contigo.
...
sin estar conmigo.
¿En cuanto? no te comprendí,
-pregunto a mi mutismo.-
¡Que te fuiste! Te fuiste...
cuando todo tu ser, parecía mío.
Cuando, ¡a tacto candente!
tu pasión me grabó su sino...
¡te fuiste! ¿Que si yo, era tuyo?
-Me pregunta un amigo.
Y agrega preocupado:-
“Estás como ido.”
Y yo, cual si preguntaras tú,
le contesto a tu vacío:
Claro... Claro que estoy ido.
Y no se a que sitio...
Pues, ya no se más de ti.
Y mi único interés... se fue contigo.
...