roberto reyes guadron
Poeta recién llegado
Como no cantarle al despojo
que queda de tu alma muerta
de tus sueños y conceptos
de tus principios enmarcados
en la filosofía de tus otros días.
Como pasar inadvertido
el tenue doblez de tu vestimenta
que se desquebraja en la cultura
del extraño sabor de la amargura.
Más no te replico,
y quizás te entienda
la virtud cansa y a ratos incomoda
el cansancio vence y sin contienda
cambias la claridad de tu destino.
Fueron sabias tus palabras
de una mañana cualquiera
más temprano que tarde
cantara de nuevo la aurora,
más temprano que tarde
tus estrellas se apagaron,
más temprano que tarde
el crisol de la esperanza
se apago en el interés
del sueño breve y lisonjero.
Como no cantarle al despojo
de la flor de tu pensamiento
que se agota en la llanura
de la plasticidad del mundo
Como no cantarle a la voz libre
que encendió los caminos
y que fue estandarte de alegría,
como quedarme callado
sin elevar mi última plegaria
a lo más alto del universo
donde tejiste el mundo mágico
que inspiraba la voz de un verso
Como no cantarle
al lastre del alma muerta
que quizás algún día
resucite en la voluntad de dios.
que queda de tu alma muerta
de tus sueños y conceptos
de tus principios enmarcados
en la filosofía de tus otros días.
Como pasar inadvertido
el tenue doblez de tu vestimenta
que se desquebraja en la cultura
del extraño sabor de la amargura.
Más no te replico,
y quizás te entienda
la virtud cansa y a ratos incomoda
el cansancio vence y sin contienda
cambias la claridad de tu destino.
Fueron sabias tus palabras
de una mañana cualquiera
más temprano que tarde
cantara de nuevo la aurora,
más temprano que tarde
tus estrellas se apagaron,
más temprano que tarde
el crisol de la esperanza
se apago en el interés
del sueño breve y lisonjero.
Como no cantarle al despojo
de la flor de tu pensamiento
que se agota en la llanura
de la plasticidad del mundo
Como no cantarle a la voz libre
que encendió los caminos
y que fue estandarte de alegría,
como quedarme callado
sin elevar mi última plegaria
a lo más alto del universo
donde tejiste el mundo mágico
que inspiraba la voz de un verso
Como no cantarle
al lastre del alma muerta
que quizás algún día
resucite en la voluntad de dios.