allix
Poeta fiel al portal
Terminó aquel suplicio
ya no ire tras tuyo te lo digo
es suficiente y le pongo el punto final
a todas esos párrafos por terminar.
Ahora solo soy yo y nadie más,
solo soy alguien en busca de su otra mitad.
Alguien que busca la verdad
que va tras su estrella fugaz.
Aunque más de un error cometí
tras buscar una luz sin igual
hoy estoy convencido de que la encontraré
porque vuelvo a ser libre
al fin.
Sin ti
es cierto que lo días se hacen largos
y tranquilos
y aunque suene extraño
me hacen falta tus gritos.
Te extraño pero me gusta negarlo
pues solo de esa manera
me siento dueño de lo que me queda.
No basta recordar que me dejaste sin nada
te llevaste todo aquello
que quería y necesitaba.
Con tu partida se fue el sol del día
se escaparon las estrellas del cielo
y los chascos se posaron
sobre mi estrado.
Es incomprensible no haber predecido el final
inminente que se acercaba
con todas esas peleas frecuentes
pero no lo vi venir
me sorprendió.
Fue tan fortuito y súbito el momento
en que dijimos adiós
que no hubo tiempo de recapacitarlo
y confesar que aún nos necesitabamos.
Por ello el orgullo nos embarga y aún fingimos
ser felices
aunque en la oscuridad las lágrimas no dejan de cesar.
Aún así no nos podremos perdonar
solo viviremos del ayer esperando
que la noche no se acabe
y asi tenernos beso a beso, sueño tras sueño.
Vaya como te quiero
como te quiero lejos.
ya no ire tras tuyo te lo digo
es suficiente y le pongo el punto final
a todas esos párrafos por terminar.
Ahora solo soy yo y nadie más,
solo soy alguien en busca de su otra mitad.
Alguien que busca la verdad
que va tras su estrella fugaz.
Aunque más de un error cometí
tras buscar una luz sin igual
hoy estoy convencido de que la encontraré
porque vuelvo a ser libre
al fin.
Sin ti
es cierto que lo días se hacen largos
y tranquilos
y aunque suene extraño
me hacen falta tus gritos.
Te extraño pero me gusta negarlo
pues solo de esa manera
me siento dueño de lo que me queda.
No basta recordar que me dejaste sin nada
te llevaste todo aquello
que quería y necesitaba.
Con tu partida se fue el sol del día
se escaparon las estrellas del cielo
y los chascos se posaron
sobre mi estrado.
Es incomprensible no haber predecido el final
inminente que se acercaba
con todas esas peleas frecuentes
pero no lo vi venir
me sorprendió.
Fue tan fortuito y súbito el momento
en que dijimos adiós
que no hubo tiempo de recapacitarlo
y confesar que aún nos necesitabamos.
Por ello el orgullo nos embarga y aún fingimos
ser felices
aunque en la oscuridad las lágrimas no dejan de cesar.
Aún así no nos podremos perdonar
solo viviremos del ayer esperando
que la noche no se acabe
y asi tenernos beso a beso, sueño tras sueño.
Vaya como te quiero
como te quiero lejos.
Última edición: