Constantino
Poeta recién llegado
Como una marejada de vid su mirada sacia mi sed,
y todo ese amor anhelante se deriva de su aplomo.
Dejándome así, de este modo,
como lobo de mar en oscuridad, ansiando una luna llena.
Persiguiendo tanto el licor perfecto de su mirada
que ya perdí, irreverentemente, noción del tiempo.
Soy un marinero en deriva, buscando, cortando con proa
agua salada que lleva su eco.
Ando enervado en ese cerúleo desierto del olvido
y trágico braceo a figuras distantes en desconcierto.
Como quemada por el sol ya anda mi alma, frágil, irritada,
buscando otras travesías con un compás de ya basta.
Pero siguen meneando las olas y la extraño.
Suave vino, vivo y sumergido en profundidad del mundo.
Emerge a veces, con su médula esotérica a un piélago oculto
y eleva consigo burbujas de nostalgia.
Constantino H.
y todo ese amor anhelante se deriva de su aplomo.
Dejándome así, de este modo,
como lobo de mar en oscuridad, ansiando una luna llena.
Persiguiendo tanto el licor perfecto de su mirada
que ya perdí, irreverentemente, noción del tiempo.
Soy un marinero en deriva, buscando, cortando con proa
agua salada que lleva su eco.
Ando enervado en ese cerúleo desierto del olvido
y trágico braceo a figuras distantes en desconcierto.
Como quemada por el sol ya anda mi alma, frágil, irritada,
buscando otras travesías con un compás de ya basta.
Pero siguen meneando las olas y la extraño.
Suave vino, vivo y sumergido en profundidad del mundo.
Emerge a veces, con su médula esotérica a un piélago oculto
y eleva consigo burbujas de nostalgia.
Constantino H.