Arturo Riquelme
Poeta adicto al portal
Como una piedra me instalo
en el cuarto a mirar el paisaje;
las nubes se llevan el viento
entre sus manos,
el nido de fuego está vacío.
Un cierto aire espeso
abunda en las cortinas,
me quiero esconder
de los depredadores
que circulan en mi cabeza,
están rondando al casi muerto,
( que debo ser yo )
esperan que la muerte
los llame desde el vientre,
el hambre feroz,
la curiosidad,
la venganza,
la ira
de los angelotes oscuros,
planean sin piedad
caer desde el cielo en picada.
El hambre es la salvación
de la última muerte,
la mía.
El cielo trae oscuras escenas.
en el cuarto a mirar el paisaje;
las nubes se llevan el viento
entre sus manos,
el nido de fuego está vacío.
Un cierto aire espeso
abunda en las cortinas,
me quiero esconder
de los depredadores
que circulan en mi cabeza,
están rondando al casi muerto,
( que debo ser yo )
esperan que la muerte
los llame desde el vientre,
el hambre feroz,
la curiosidad,
la venganza,
la ira
de los angelotes oscuros,
planean sin piedad
caer desde el cielo en picada.
El hambre es la salvación
de la última muerte,
la mía.
El cielo trae oscuras escenas.
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