davidul
Poeta asiduo al portal
Como una ventisca abrasadora,
que vibra en la piel de las estrellas,
y, con unos labios de fósforos,
que me incendia y me altera,
disociándome de la calma,
mientras,
la soledad me apresa,
entre unos impalpables aceros,
encerrado en sombría celda.
Dejas la puerta sin llaves,
pero aireada y entreabierta,
sumergiendose en el olvido,
donde eres la tirana dueña,
de cada respiro,
de mí onírico recuerdo.
Duermo y sueño,
y aveces,no despierto.
que vibra en la piel de las estrellas,
y, con unos labios de fósforos,
que me incendia y me altera,
disociándome de la calma,
mientras,
la soledad me apresa,
entre unos impalpables aceros,
encerrado en sombría celda.
Dejas la puerta sin llaves,
pero aireada y entreabierta,
sumergiendose en el olvido,
donde eres la tirana dueña,
de cada respiro,
de mí onírico recuerdo.
Duermo y sueño,
y aveces,no despierto.
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