Anna Politkóvskaya
Poeta fiel al portal
Fuiste leal a tu pueblo
prócer Salvador Allende.
Por tu entrega y por tu arrojo,
eres grande presidente.
Tu socialismo humanista
dio futuro a los chilenos
que te amaban sin fisuras:
Fuiste su guía y su centro.
La clase trabajadora
sentía tu aliento amigo.
Tanto apoyo popular
no gustó a tus asesinos.
Un golpe vil y cobarde
de poderes en la sombra,
con la ayuda del imperio,
dejó la esperanza rota.
La sede de tu gobierno
atacaron por sorpresa.
No conseguiste pararlo,
pues la traición fue su lema.
Un silencio horrible, obsceno,
se adueñó de todo Chile,
que no te pudo llorar.
¡Qué dictadura terrible!
Diecisiete años tiranos
de indescriptibles torturas
y de desaparecidos
y de tanta muerte injusta.
¡Cuánto culpable anda suelto
gozando de libertad!
Y el máximo responsable,
muerto en cama y sin juzgar.
Siguen llorando tu ausencia
las alamedas que, mustias,
nos recuerdan cada otoño
quién te asesinó con furia.
Por tu verdad, camarada,
aprendimos a quererte.
Paradigma de revuelta,
eres futuro y presente.
Última edición: