Víctor Mileo
Poeta adicto al portal
Y de las estancias del azulado disturbio
que negocia lealtades de limo y néctar
una palabra inventa anzuelos de seda
donde los orgasmos de terciopelo realizan el trámite
al interior del nido.
No te mientas reflejo, el huevillo de luciérnaga,
que se arroja al interior del espejo procrea,
la trémula piel de un bombón,
con licores de ausencias encontradas,
en el hábitat de un pescador que lanza el sedal.
Al infinito de esos ojos encendidos por el deseo,
e inicia un diálogo que le enmarca en la palabra
compromiso.
Reservados todos los derechos©
que negocia lealtades de limo y néctar
una palabra inventa anzuelos de seda
donde los orgasmos de terciopelo realizan el trámite
al interior del nido.
No te mientas reflejo, el huevillo de luciérnaga,
que se arroja al interior del espejo procrea,
la trémula piel de un bombón,
con licores de ausencias encontradas,
en el hábitat de un pescador que lanza el sedal.
Al infinito de esos ojos encendidos por el deseo,
e inicia un diálogo que le enmarca en la palabra
compromiso.
Reservados todos los derechos©
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