Strigoyu
Poeta recién llegado
Con aquel epílogo...
Preguntas sin hallar respuestas en la razón,
preguntas incrédulas en mi corazón,
se quedan todas en la desazón...
susurradas desde la incredulidad del corazón.
Preguntas, sin adivinar lo que encierran tus versos,
lo que dejan a un lado, lo que silencian... tus besos.
preguntas incrédulas en mi corazón,
se quedan todas en la desazón...
susurradas desde la incredulidad del corazón.
Preguntas, sin adivinar lo que encierran tus versos,
lo que dejan a un lado, lo que silencian... tus besos.
Callaremos por no morir, y moriremos por no callar
nuestro amor... jamás morderemos, el anzuelo...
Sabemos, que la curiosidad... siempre nos podrá más,
ella nos domina y sacude, y nos atiza como al fuego.
nuestro amor... jamás morderemos, el anzuelo...
Sabemos, que la curiosidad... siempre nos podrá más,
ella nos domina y sacude, y nos atiza como al fuego.
Nos acercamos con temor, nos escribimos... con amor,
es ahora o nunca: no dejaremos escapar esta ocasión.
Perderemos la razón, el equilibrio y el poco juicio
que aún nos queda... no habrá más suplicio.
es ahora o nunca: no dejaremos escapar esta ocasión.
Perderemos la razón, el equilibrio y el poco juicio
que aún nos queda... no habrá más suplicio.
Ahogaremos en un pozo nuestra fingida derrota,
lloraremos la ausencia; tu dolor ¡será mi bancarrota!
Compondremos líneas y versos, simulando ingenuidad,
resucitaremos aquella locura, ¡no tendremos piedad!
lloraremos la ausencia; tu dolor ¡será mi bancarrota!
Compondremos líneas y versos, simulando ingenuidad,
resucitaremos aquella locura, ¡no tendremos piedad!
Claudicaremos, y mostraremos nuestros reclamos,
nuestros temores, sin saber si acaso nos importunamos...
Nos leeremos... en los labios, los de nuestra absolución,
y nos contendremos... en el fuego que atiza esta pasión.
nuestros temores, sin saber si acaso nos importunamos...
Nos leeremos... en los labios, los de nuestra absolución,
y nos contendremos... en el fuego que atiza esta pasión.
Aceptaremos que jamás habrá ninguna rendición
por parte de los dos, que no habrá otra ocasión...
Nos doblegaremos ante tal siniestra fatalidad,
y lloraremos por darnos... otra nueva oportunidad.
por parte de los dos, que no habrá otra ocasión...
Nos doblegaremos ante tal siniestra fatalidad,
y lloraremos por darnos... otra nueva oportunidad.
Nos estudiaremos, jugaremos al gato y al ratón,
silenciaremos los sabios labios de la razón,
aquella que dijo que no fue amor; esbozaremos una leve sonrisa,
cumpliremos aquel pacto, y lo celebraremos... sin prisas,
sin señalar nuestros calendarios, sin darnos falsas ilusiones,
simulando una dicha, sin apresurar nuestras acciones...
silenciaremos los sabios labios de la razón,
aquella que dijo que no fue amor; esbozaremos una leve sonrisa,
cumpliremos aquel pacto, y lo celebraremos... sin prisas,
sin señalar nuestros calendarios, sin darnos falsas ilusiones,
simulando una dicha, sin apresurar nuestras acciones...
Admitamos, que jamás haya una tregua,
que jamás haya un indulto, para mi mente ingenua...
Mascaremos nuestro triunfo, el del mútuo castigo,
y morderé mi lengua, por desear estar contigo...
que jamás haya un indulto, para mi mente ingenua...
Mascaremos nuestro triunfo, el del mútuo castigo,
y morderé mi lengua, por desear estar contigo...
Y sin embargo, sabemos que quizá nada podrá ser,
que todo esto es un sueño, que no habrá otro capítulo,
que no podremos mentirnos, ni hacernos daño otra vez,
que nuestras almas quedarán sepultadas... con aquel epílogo.
que todo esto es un sueño, que no habrá otro capítulo,
que no podremos mentirnos, ni hacernos daño otra vez,
que nuestras almas quedarán sepultadas... con aquel epílogo.
Strigoyu (José Antonio)
All Rights Reserved, Marzo 2010
All Rights Reserved, Marzo 2010