Eduardo Cevallos de Labra
Poeta fiel al portal
Después de muchas alegrías
en el pasado, y sinsabores
en el presente, nuestra
relación decidí terminar.
Compartí mis mejores
recuerdos, amaneceres,
risas y gratos momentos…
innúmeros por cierto.
Sus quejas, mentiras,
ausencias constantes
y hechizos, ésos no;
no me los llevo.
Me voy con una canción
silbando y el corazón vacío,
reposo buscando
y una alma buena anhelando.
Las estrellas, cascadas,
diamantes radiantes
y el fresco aire de las tardes,
mis inminentes compañías serán.
Con los lienzos del viento
mis esperanzas echaré a volar,
deseando a Dios que una de ellas,
llegue hasta una nueva ilusión.
“Ayúdate,
que yo te ayudaré”,
dijo el gran Creador…
y su impronta acataré.
Sin duda alguna
en las estrellas y las nubes
encontraré a una dama,
¡para unir nuestros senderos!.
en el pasado, y sinsabores
en el presente, nuestra
relación decidí terminar.
Compartí mis mejores
recuerdos, amaneceres,
risas y gratos momentos…
innúmeros por cierto.
Sus quejas, mentiras,
ausencias constantes
y hechizos, ésos no;
no me los llevo.
Me voy con una canción
silbando y el corazón vacío,
reposo buscando
y una alma buena anhelando.
Las estrellas, cascadas,
diamantes radiantes
y el fresco aire de las tardes,
mis inminentes compañías serán.
Con los lienzos del viento
mis esperanzas echaré a volar,
deseando a Dios que una de ellas,
llegue hasta una nueva ilusión.
“Ayúdate,
que yo te ayudaré”,
dijo el gran Creador…
y su impronta acataré.
Sin duda alguna
en las estrellas y las nubes
encontraré a una dama,
¡para unir nuestros senderos!.