A una isla en la tarde llegué
por trampa del destino
o por medio de una apuesta que jugué
agotado a la orilla del mar
con una sirena tropecé
de cabello dorado
teñido por los rayos del sol
ligeramente largo para su pecho dejar tapado
con su mirada mi cuerpo invadía
incitando que llegara la noche
y terminara el día
de voz melodiosa
que despertaba mi alma apagada
como la composición más famosa
nunca antes tocada
sus manos tan delicadas
como el roce del agua de mar
en la madrugada
de cuerpo esbelto
como si fuese tallado
por el más grande de los maestros
perdido entre tanta ilusión
solo deseando que me llevara al fondo del mar
para con ella vivir una vida llena de pasión
y nunca jamás a tierra regresar
despertando de un sueño que nunca imagine
un pescador el nombre de la isla pregunté
Culebra éste me dejo saber
Isla que nunca olvidare!
por trampa del destino
o por medio de una apuesta que jugué
agotado a la orilla del mar
con una sirena tropecé
de cabello dorado
teñido por los rayos del sol
ligeramente largo para su pecho dejar tapado
con su mirada mi cuerpo invadía
incitando que llegara la noche
y terminara el día
de voz melodiosa
que despertaba mi alma apagada
como la composición más famosa
nunca antes tocada
sus manos tan delicadas
como el roce del agua de mar
en la madrugada
de cuerpo esbelto
como si fuese tallado
por el más grande de los maestros
perdido entre tanta ilusión
solo deseando que me llevara al fondo del mar
para con ella vivir una vida llena de pasión
y nunca jamás a tierra regresar
despertando de un sueño que nunca imagine
un pescador el nombre de la isla pregunté
Culebra éste me dejo saber
Isla que nunca olvidare!