nasme
Poeta fiel al portal
En la incertidumbre que me encuentro
de no encontrarme nunca, me hayo.
El tiempo entre sus pétalos
la eternidad alcanza y
sostiene un momento en la memoria.
Donde habitó el olvido yo fui; como un
golpe de viento, arrastrado en la llama,
entre el humo tan triste, un sueño. Y de
un sueño de siglos despierto.
Cuando en días venideros
la verdad del poeta en esquinas duerma: no espera
que comprendas.
Todo lo que es hermoso, tiene un
instante y pasa.
Al indeciso soplo oscila
ya con rumor suave la
belleza... de la mano de
la pluma la musa con la edad
dormida en humilde seda,
donde a veces es, huésped, el poeta.
Ahora sé donde me hayo,
ya no compadezco mi sino.
Mi ego, escandalosamente timido,
bebe del vaso de Bécquer
donde otros ántes han bebido.
de no encontrarme nunca, me hayo.
El tiempo entre sus pétalos
la eternidad alcanza y
sostiene un momento en la memoria.
Donde habitó el olvido yo fui; como un
golpe de viento, arrastrado en la llama,
entre el humo tan triste, un sueño. Y de
un sueño de siglos despierto.
Cuando en días venideros
la verdad del poeta en esquinas duerma: no espera
que comprendas.
Todo lo que es hermoso, tiene un
instante y pasa.
Al indeciso soplo oscila
ya con rumor suave la
belleza... de la mano de
la pluma la musa con la edad
dormida en humilde seda,
donde a veces es, huésped, el poeta.
Ahora sé donde me hayo,
ya no compadezco mi sino.
Mi ego, escandalosamente timido,
bebe del vaso de Bécquer
donde otros ántes han bebido.
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