sergio morales araya
Poeta recién llegado
Con mis acordes hablo poesía
recito cánticos que se escriben con estas manos,
entono en silencio al ritmo del Son
del corazón a mi mente...
Con guitarra, lápiz y un papel
resquicios se dejan leen,
en voz alta se auscultan rimas
de una sosegada sinfonía al tararear.
Pasa el tiempo, yo sigo cantando
Mis pies danzan sin cesar,
Claro gris se hace marrón
Arco iris nace del ritmo armonizador.
Mi gran compañera,
Soledad agraciada; te dedico este paisaje,
Con una copa de vino en mano
Te pienso, siento y creo.
Ya te regodeas entre mis dedos y mi dialecto,
entre mis sueños y realidad,
eres inspiración que se libra al ser escrita
Y libera al ser oída.
recito cánticos que se escriben con estas manos,
entono en silencio al ritmo del Son
del corazón a mi mente...
Con guitarra, lápiz y un papel
resquicios se dejan leen,
en voz alta se auscultan rimas
de una sosegada sinfonía al tararear.
Pasa el tiempo, yo sigo cantando
Mis pies danzan sin cesar,
Claro gris se hace marrón
Arco iris nace del ritmo armonizador.
Mi gran compañera,
Soledad agraciada; te dedico este paisaje,
Con una copa de vino en mano
Te pienso, siento y creo.
Ya te regodeas entre mis dedos y mi dialecto,
entre mis sueños y realidad,
eres inspiración que se libra al ser escrita
Y libera al ser oída.