A las víctimas del terremoto de Lima 2007
Fragmentado grito.
En la tierra
la profundidad de su centro chilla.
El alarido que se acerca no es un clamor de lobo.
En la tarde de Lima
rugen las tres réplicas.
Llueven los cristales
sobre el epicentro del mismo centro
sin escalas.
Telúricas
las placas chocan en su magma
y vibran sin magnitud.
Sal de tu casa.
Richter estalló en su jaula
y no dará asilo a tus lágrimas
aún a pesar
de las hondas venas.
Sepelios volátiles
traerán manojos cortados
de manos rotas.
Y el miedo,
el inmenso miedo
asediará los sueños dormidos
de un día sin espejo.
Fragmentado grito.
En la tierra
la profundidad de su centro chilla.
El alarido que se acerca no es un clamor de lobo.
En la tarde de Lima
rugen las tres réplicas.
Llueven los cristales
sobre el epicentro del mismo centro
sin escalas.
Telúricas
las placas chocan en su magma
y vibran sin magnitud.
Sal de tu casa.
Richter estalló en su jaula
y no dará asilo a tus lágrimas
aún a pesar
de las hondas venas.
Sepelios volátiles
traerán manojos cortados
de manos rotas.
Y el miedo,
el inmenso miedo
asediará los sueños dormidos
de un día sin espejo.