FEVZ
Poeta recién llegado
CON SUERTE PERO SIN TU AMOR
Dicese que nadie nace sin suerte,
todo niño trae un pan bajo el brazo,
de extrema pobreza simulando una muerte,
con suerte sobrepasa limitaciones,
en visiones de ambiciones se esperanza,
traspasando las andanzas destinadas,
y su madre amada,
que solía encaminarlo,
sin remedio trata lo intratable,
sin suerte su amado había llegado,
con sueños absurdos y extrañas realidades,
llegose a codear con generales,
puliéndose en el ámbito de los manda más,
¡nunca para atrás! -dijose un día-
lleno de alegría,
coronándose de un pueblo el guía,
del dicho antes dicho falló,
en lágrimas maternas se halló,
palabras del ser que le dio la vida,
seguido de llantos, los cuales selló:
"Madre mía, cuanto te necesito,
tuve suerte conforme dieronse los días,
más crecía, de tamaño y en mente,
más mi suerte, ni mía parecía,
pero hoy mi día,
sin tu guía se derrumba,
ya no es cuestión de suerte,
sólo ésto llamase amor,
amor materno que un día tu me diste,
fueron muchos en verdad,
hasta que mis sueños volvieronse realidad,
nunca tuve la capacidad de volver a verte,
siempre con la mirada recta,
adelantándome siempre, tuve suerte,
mas hoy prefiero la muerte".
Dicese que nadie nace sin suerte,
todo niño trae un pan bajo el brazo,
de extrema pobreza simulando una muerte,
con suerte sobrepasa limitaciones,
en visiones de ambiciones se esperanza,
traspasando las andanzas destinadas,
y su madre amada,
que solía encaminarlo,
sin remedio trata lo intratable,
sin suerte su amado había llegado,
con sueños absurdos y extrañas realidades,
llegose a codear con generales,
puliéndose en el ámbito de los manda más,
¡nunca para atrás! -dijose un día-
lleno de alegría,
coronándose de un pueblo el guía,
del dicho antes dicho falló,
en lágrimas maternas se halló,
palabras del ser que le dio la vida,
seguido de llantos, los cuales selló:
"Madre mía, cuanto te necesito,
tuve suerte conforme dieronse los días,
más crecía, de tamaño y en mente,
más mi suerte, ni mía parecía,
pero hoy mi día,
sin tu guía se derrumba,
ya no es cuestión de suerte,
sólo ésto llamase amor,
amor materno que un día tu me diste,
fueron muchos en verdad,
hasta que mis sueños volvieronse realidad,
nunca tuve la capacidad de volver a verte,
siempre con la mirada recta,
adelantándome siempre, tuve suerte,
mas hoy prefiero la muerte".
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