De lejos
mirándolos sin ser parte de las sobras
de aquella primavera que aun deambula
en sus bocas.
Podría sacar conclusiones
sobre este cielo de miradas tristes,
a los extremos de aquel camino
donde sus huellas, hoy sangran.
Pero que seria mi voz
si ya no hay oídos
ni alas mensajeras entre ellos.