pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Condena eterna
En las horas donde la luna gobierna
la sangre en el cuerpo se altera...
Me despojo sin tardanza del ropaje
la voluntad me abandona ante tu imagen.
Dilatadas tus pupilas se llenan de hambre
tus labios me incitan a perder mi gobierno ,
tus expertas caricias me someten a tus deseos
como fiera domada sucumbo al desenfreno...
En ofrenda te entrego mi alma y cuerpo
extasiada ,esclava soy de tus delicias...
vierte en mi ,el manatial de tu pasión
condenado feliz , a ti, vive mi corazón...
¡Oh! bendita conquista,ante ti,me rindo
tus caricias son mis ansiadas cadenas,
no aspiro al perdón ni a la indulgencia
más allá de la muerte seguir con mi condena.
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