Estela
Poeta recién llegado
Mi corazón desfallece,
sólo es carne inmóvil;
tal parece lo común de los mortales.
sólo es carne inmóvil;
tal parece lo común de los mortales.
Porque el abrigo de tus alas
se vuelve veneno en mi interior,
y son la condena
a caer entre los muertos,
en un abismo inmenso
de constante confusión.
se vuelve veneno en mi interior,
y son la condena
a caer entre los muertos,
en un abismo inmenso
de constante confusión.
Ofrezco mis plegarias
a vivientes y cenizas
y me arrodillo en la arena
dejando mis lágrimas
desvanecientes en el aire.
a vivientes y cenizas
y me arrodillo en la arena
dejando mis lágrimas
desvanecientes en el aire.
Al final me quedo inmóvil
esperando la luz
de un crepúsculo
que traiga consigo...
mi condena.
esperando la luz
de un crepúsculo
que traiga consigo...
mi condena.
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