CondeNada.
Condenada a muerte como reo
siento mi corazón por ti juzgado
¿mi delito es acaso algún pecado
que no logró ni el último deseo?.
Solo pido que el cáliz de tus labios
derrame sobre mí el postrero beso,
¿o es que este amor que ahora tienes preso
no merece el perdón de sus agravios?
Confinada al dolor de estas prisiones
en el triste silencio del olvido
me pregunto si el pleito que he perdido
no admite ni siquiera apelaciones.
Condenada a muerte como reo
siento mi corazón por ti juzgado
¿mi delito es acaso algún pecado
que no logró ni el último deseo?.
Solo pido que el cáliz de tus labios
derrame sobre mí el postrero beso,
¿o es que este amor que ahora tienes preso
no merece el perdón de sus agravios?
Confinada al dolor de estas prisiones
en el triste silencio del olvido
me pregunto si el pleito que he perdido
no admite ni siquiera apelaciones.