elseneka
Poeta fiel al portal
Si con saña lo hubieses pretendido.
Si mil años lo hubieras meditado.
No hubieses conseguido
crear un castigo más cruel y refinado
que éste, al que me tienes sometido:
Hablar contigo, y no poder hablarte.
Escribirte ¡Ay Dios! como un amigo.
Sabiendo que, si vivo es, en gran parte,
para entregar el alma en lo que escribo.
Obligarme a callar,
a no poder decirte lo que siento,
es querer silenciar
el estruendo del trueno más violento.
Pero no. No tengas inquietud,
que no voy a incumplir ese precepto.
La ley la dictas tú,
y yo bajo los ojos, y la acepto.
No volverás a ver,
escrito por mis manos, un "te quiero".
Sólo se lo diré
a mi más entrañable compañero.
A ti no puedo, mas no puedes prohibirme
que alivie este camino hacia el Calvario
gritándole, mientras que quiera oírme,
lo mucho que te quiero, a mi diario.
Copyright José Luis Bermejo (El Seneka)
elseneka@hotmail.com
Si mil años lo hubieras meditado.
No hubieses conseguido
crear un castigo más cruel y refinado
que éste, al que me tienes sometido:
Hablar contigo, y no poder hablarte.
Escribirte ¡Ay Dios! como un amigo.
Sabiendo que, si vivo es, en gran parte,
para entregar el alma en lo que escribo.
Obligarme a callar,
a no poder decirte lo que siento,
es querer silenciar
el estruendo del trueno más violento.
Pero no. No tengas inquietud,
que no voy a incumplir ese precepto.
La ley la dictas tú,
y yo bajo los ojos, y la acepto.
No volverás a ver,
escrito por mis manos, un "te quiero".
Sólo se lo diré
a mi más entrañable compañero.
A ti no puedo, mas no puedes prohibirme
que alivie este camino hacia el Calvario
gritándole, mientras que quiera oírme,
lo mucho que te quiero, a mi diario.
Copyright José Luis Bermejo (El Seneka)
elseneka@hotmail.com