Mateo Dm
Poeta recién llegado
Tú viste este campo cuando era verde,
Sabes de qué color eran las flores que aquí brotaron,
Como olían, florecían y daban vida a este lugar;
incluso una vez conociste a la musa que por aquí paseaba.
Tal vez desconoces los motivos por los cuales el aroma fresco se marchó a la par de que las flores se marchitaron, pero no el amargo "¿Por qué?" de que la musa dejara de degustar estos frutos.
Llegas justo cuando mi campo en agonía se volvía tierra inerte,
Cuando el verde se tornaba en la nada,
Cuando ya no hay un quebrachal o un ahuehué o vida alguna,
No quedan más que memorias y sentimientos tristes.
Ahora que estas aquí, me alegro... ¿Sabes?
Puedo llegar a adorar tu lozanía,
Llegar a querer esas extrañas costumbres que tienes,
Y aquel pensamiento tuyo que ahora no entiendo.
Tal vez llegue a conocerte un poco más cada día, pero, ahora adoro este punto de partida.
Me encanta ver como admiras a tu persona sin esa presunción asesina.
Esos gustos por explorar y diversificar momentos.
Adoro que te gusten mis días, mis escritos y mis momentos.
Pero igual, no quiero adelantarme, me gusta esta amistad.
...
¿Sabes...? Qué bueno que llegaste…
¿Sabes que es tu propia persona de quien hablo...? ¿Verdad?
Sabes de qué color eran las flores que aquí brotaron,
Como olían, florecían y daban vida a este lugar;
incluso una vez conociste a la musa que por aquí paseaba.
Tal vez desconoces los motivos por los cuales el aroma fresco se marchó a la par de que las flores se marchitaron, pero no el amargo "¿Por qué?" de que la musa dejara de degustar estos frutos.
Llegas justo cuando mi campo en agonía se volvía tierra inerte,
Cuando el verde se tornaba en la nada,
Cuando ya no hay un quebrachal o un ahuehué o vida alguna,
No quedan más que memorias y sentimientos tristes.
Ahora que estas aquí, me alegro... ¿Sabes?
Puedo llegar a adorar tu lozanía,
Llegar a querer esas extrañas costumbres que tienes,
Y aquel pensamiento tuyo que ahora no entiendo.
Tal vez llegue a conocerte un poco más cada día, pero, ahora adoro este punto de partida.
Me encanta ver como admiras a tu persona sin esa presunción asesina.
Esos gustos por explorar y diversificar momentos.
Adoro que te gusten mis días, mis escritos y mis momentos.
Pero igual, no quiero adelantarme, me gusta esta amistad.
...
¿Sabes...? Qué bueno que llegaste…
¿Sabes que es tu propia persona de quien hablo...? ¿Verdad?