Andrea Ira
Poeta asiduo al portal
Me echó de su cuarto gritándome
"No tienes profesión."
Tuve que enfrentarme a mi condición,
en invierno no hay sol.
Y aunque digan que va a ser muy fácil,
es muy duro poder mejorar,
hace frío, me falta un abrigo
y me pesa el hambre de esperar...
¿Quién me dará algo para fumar?
¿O casa en que vivir?
Se que entre las calles debes estar
pero no se partir
Y la radio nos confunde a todos,
sin dinero la pasaré mal,
si se comen mi carne los lobos
no podré robarles la mitad...
Dios es empleado en un mostrador:
da para recibir
¿Quién me dará un crédito Mi Señor?
Solo se sonreír...
Y tal vez esperé demasiado,
quisiera que estuvieras aquí
cerrarán las puertas de este infierno,
y es posible que me quiera ir...
Conseguí licor y me emborraché
en el baño de un bar.
Fui a dar a la calle de un puntapié
y me sentí muy mal...
Y si bien yo nunca había bebido,
en cárcel tuve que acabar.
La fianza la pagó un amigo,
las heridas son del oficial...
Ya hace cuatro años que estoy aquí
y no quiero salir.
Ya no paso frío y soy feliz,
mi cuarto da al jardín.
Y aunque a veces me acuerdo de ella
dibujé su cara en la pared.
Solamente muero los domingos
y los lunes, ya me siento bien.
"No tienes profesión."
Tuve que enfrentarme a mi condición,
en invierno no hay sol.
Y aunque digan que va a ser muy fácil,
es muy duro poder mejorar,
hace frío, me falta un abrigo
y me pesa el hambre de esperar...
¿Quién me dará algo para fumar?
¿O casa en que vivir?
Se que entre las calles debes estar
pero no se partir
Y la radio nos confunde a todos,
sin dinero la pasaré mal,
si se comen mi carne los lobos
no podré robarles la mitad...
Dios es empleado en un mostrador:
da para recibir
¿Quién me dará un crédito Mi Señor?
Solo se sonreír...
Y tal vez esperé demasiado,
quisiera que estuvieras aquí
cerrarán las puertas de este infierno,
y es posible que me quiera ir...
Conseguí licor y me emborraché
en el baño de un bar.
Fui a dar a la calle de un puntapié
y me sentí muy mal...
Y si bien yo nunca había bebido,
en cárcel tuve que acabar.
La fianza la pagó un amigo,
las heridas son del oficial...
Ya hace cuatro años que estoy aquí
y no quiero salir.
Ya no paso frío y soy feliz,
mi cuarto da al jardín.
Y aunque a veces me acuerdo de ella
dibujé su cara en la pared.
Solamente muero los domingos
y los lunes, ya me siento bien.
Confesiones de Invierno- del álbum Confesiones de Invierno de Sui Generis, año 1973