A quien me quiera escuchar,
a aquel que me preste oído,
al que sabe de verdad,
desde el corazón le digo,
que ya no me asusta “na”
pues me asustó lo vivido,
a quien me quiera escuchar
desde el corazón le digo,
Estos años que he pasado
hasta el cieno sumergido,
esforzándome en mi paso,
siguiendo recto el camino,
me ha encerrado en el fracaso
y ha roto a trozos mi sino,
al que me quiera escuchar
desde el corazón le digo.
He andado muchas veredas,
encontrando en ellas espinos,
que entorpecieron mi senda
cegándome en el camino,
en el que he llorado penas
y en soledad he reído,
a quien me quiera escuchar
desde el corazón le digo.
He exigido libertad,
he gritado en los oídos,
palabras de mi verdad
y ninguno han entendido,
esta cruda realidad,
lo negro de mi destino,
al que me quiera escuchar,
desde el corazón le digo.
a aquel que me preste oído,
al que sabe de verdad,
desde el corazón le digo,
que ya no me asusta “na”
pues me asustó lo vivido,
a quien me quiera escuchar
desde el corazón le digo,
Estos años que he pasado
hasta el cieno sumergido,
esforzándome en mi paso,
siguiendo recto el camino,
me ha encerrado en el fracaso
y ha roto a trozos mi sino,
al que me quiera escuchar
desde el corazón le digo.
He andado muchas veredas,
encontrando en ellas espinos,
que entorpecieron mi senda
cegándome en el camino,
en el que he llorado penas
y en soledad he reído,
a quien me quiera escuchar
desde el corazón le digo.
He exigido libertad,
he gritado en los oídos,
palabras de mi verdad
y ninguno han entendido,
esta cruda realidad,
lo negro de mi destino,
al que me quiera escuchar,
desde el corazón le digo.