Camisa de 12 varas,
bata blanca,
hombre, mujer, niño.
Seres humanos extraviados entre los escombros
de un ayer...
Hoy amanece helado,
bebo te de hierbas y me como una marraqueta
calientita con mantequilla y paté.
Minuto a minutito, calculo los pasos para no caer.
A la orilla del desfiladero, me siento como un maestro
o un experto en ajedrez,
nado en todos los estilos inventados y por inventar,
me evalúan,
sigo el rumbo que yo elijo,
y así es como prefiero irme por el camino ancho y seguro
de la mano de quién yo elijo
simplemente para intentar la felicidad.
bata blanca,
hombre, mujer, niño.
Seres humanos extraviados entre los escombros
de un ayer...
Hoy amanece helado,
bebo te de hierbas y me como una marraqueta
calientita con mantequilla y paté.
Minuto a minutito, calculo los pasos para no caer.
A la orilla del desfiladero, me siento como un maestro
o un experto en ajedrez,
nado en todos los estilos inventados y por inventar,
me evalúan,
sigo el rumbo que yo elijo,
y así es como prefiero irme por el camino ancho y seguro
de la mano de quién yo elijo
simplemente para intentar la felicidad.