Rapsodo
Eiden Alvarez
Confieso que te escribo solo para deleitarte,
que mis palabras son como un puñal de amor
en tu sonrisa.
Que el viento no saque de contexto, lo que
te recito junto con la brisa.
Que el amor que siento no tiene prisa, ni punto y aparte.
Confieso que me ha venido bien lo de querer amarte,
y es bien sabido que mi corazón es quien te lo improvisa,
Y es que tu amor le viene bien al ancho de mi camisa,
Asi nos consumimos en la piel de esta obra de arte.
Confieso que mi vida ya no es solamente mía,
que la tristeza la cambie por la experiencia de tus alegrias,
que a tus sueños merecen la pena hacerles compañía,
Que mis letras cuando, tu no estas, parecen vacías.
que mis palabras son como un puñal de amor
en tu sonrisa.
Que el viento no saque de contexto, lo que
te recito junto con la brisa.
Que el amor que siento no tiene prisa, ni punto y aparte.
Confieso que me ha venido bien lo de querer amarte,
y es bien sabido que mi corazón es quien te lo improvisa,
Y es que tu amor le viene bien al ancho de mi camisa,
Asi nos consumimos en la piel de esta obra de arte.
Confieso que mi vida ya no es solamente mía,
que la tristeza la cambie por la experiencia de tus alegrias,
que a tus sueños merecen la pena hacerles compañía,
Que mis letras cuando, tu no estas, parecen vacías.