En realidad no podía correr muy lejos, su contrato estaba firmado por ella,
Por nadie más.
Pudo elevarse, por unos momentos se creyó a salvo
Pero aquel desagradable engendro se elevaba a su ritmo mostrándole glorioso el contrato de su perdición
Miedo, había mucho miedo, el temblar de su cuerpo evidente ponía de nervios al ejecutor.
Pero no había salida, pronto había de partir, dejar su cuerpo atrás.
Se acercaba el tiempo se acercó hacia ella, doliente y acechante.
Poco a poco absorbió su etérea consistencia, ella sintió ácida su piel, seco su cuerpo.
Antes de morir, dejándose tranquilamente caer hacia la nada,ella lo aceptó, pues no había más.
Finalmente dejó el miedo en el ayer aceptando el fin de su redención.
Por nadie más.
Pudo elevarse, por unos momentos se creyó a salvo
Pero aquel desagradable engendro se elevaba a su ritmo mostrándole glorioso el contrato de su perdición
Miedo, había mucho miedo, el temblar de su cuerpo evidente ponía de nervios al ejecutor.
Pero no había salida, pronto había de partir, dejar su cuerpo atrás.
Se acercaba el tiempo se acercó hacia ella, doliente y acechante.
Poco a poco absorbió su etérea consistencia, ella sintió ácida su piel, seco su cuerpo.
Antes de morir, dejándose tranquilamente caer hacia la nada,ella lo aceptó, pues no había más.
Finalmente dejó el miedo en el ayer aceptando el fin de su redención.
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