marquelo
Negrito villero
Esas mujeres de elásticos deseos
Esas manos ensangrentadas
Por hacer la señal de stop al mar
Y no saber nadar en vinos peninsulares.
No se sabe nada de su rastro
sólo unas gotas quedaron
en los ojos del tótem
en los lavaderos de oro
Donde tu voz se esconde
como un símbolo pagano
Como una palabra que divide
al cielo y al infierno
Y arrastra como un vendaval
A todos los lirios nacidos
después de las borracheras
y de las orgías.
Amo la silueta del humo
que envuelve las citas en un
silencio de miradas frenéticas
Y dionisiacas
Amo el espantar del día
En cuya cavidad suenan piedras
De naufragio
Y cuyos ropajes encienden sólo
Los senos en las tabernas
Amo al viento que trae tus pelos.
Esas manos ensangrentadas
Por hacer la señal de stop al mar
Y no saber nadar en vinos peninsulares.
No se sabe nada de su rastro
sólo unas gotas quedaron
en los ojos del tótem
en los lavaderos de oro
Donde tu voz se esconde
como un símbolo pagano
Como una palabra que divide
al cielo y al infierno
Y arrastra como un vendaval
A todos los lirios nacidos
después de las borracheras
y de las orgías.
Amo la silueta del humo
que envuelve las citas en un
silencio de miradas frenéticas
Y dionisiacas
Amo el espantar del día
En cuya cavidad suenan piedras
De naufragio
Y cuyos ropajes encienden sólo
Los senos en las tabernas
Amo al viento que trae tus pelos.