RAMIPOETA
– RAMIRO PONCE ”POETA RAPSODA"
Copas de olvido
Busco en las mariposas mi consuelo,
viéndoles tejer sus esperanzas en las aguas dormidas de un remanso
viéndoles juguetear entre las rosas y hacer sus nidos bajo de las hojas,
un té de menta fresca acompaña este culto,
un cigarrillo…me nace un apetito al cigarrillo
que lo dejé hace mucho tiempo:
quien me puede vender en este monte?
Si estoy seguro, que solo yo existo.
Perdón, perdón por ignorarte amiga mía,
eres mi fortaleza,
eres la esencia que me das la vida,
sin ti, no me imagino lo que haría,
en ti se esconden todas las miradas,
en ti se esconde la ciudad dormida,
cuando la luz de mi alma ya se apaga,
perdón por ignorarte mi soledad querida,
si, las mariposas y tú, son mi alegría,
las palomillas, me pintan corazones
muertos, y destrozados,
me hacen disfrutar de sueños,
si, de sueños estando yo despiert0,
nadie vendrá a buscarme mientras vivo,
la nostalgia lo ha desvaído todo, no hay camino,
la lluvia hendió la senda de las almas,
aquí me quedaré brindado alegre,
quizá dos tragos, pero en copas de olvido.
Ramiro Ponce P.
Busco en las mariposas mi consuelo,
viéndoles tejer sus esperanzas en las aguas dormidas de un remanso
viéndoles juguetear entre las rosas y hacer sus nidos bajo de las hojas,
un té de menta fresca acompaña este culto,
un cigarrillo…me nace un apetito al cigarrillo
que lo dejé hace mucho tiempo:
quien me puede vender en este monte?
Si estoy seguro, que solo yo existo.
Perdón, perdón por ignorarte amiga mía,
eres mi fortaleza,
eres la esencia que me das la vida,
sin ti, no me imagino lo que haría,
en ti se esconden todas las miradas,
en ti se esconde la ciudad dormida,
cuando la luz de mi alma ya se apaga,
perdón por ignorarte mi soledad querida,
si, las mariposas y tú, son mi alegría,
las palomillas, me pintan corazones
muertos, y destrozados,
me hacen disfrutar de sueños,
si, de sueños estando yo despiert0,
nadie vendrá a buscarme mientras vivo,
la nostalgia lo ha desvaído todo, no hay camino,
la lluvia hendió la senda de las almas,
aquí me quedaré brindado alegre,
quizá dos tragos, pero en copas de olvido.
Ramiro Ponce P.
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