Sorciere
Poeta recién llegado
Copla a la ventura última.
Cuando el viento rasgue la marea,
y el alba entierre a las suaves olas
seré yo una armonía abierta y eterna
que se riegue donde tus raíces afloras
Cuando las gaviotas canten sus ecos
en los impulsos lúbricos de las sirenas
verás la sombra de mis pechos secos
ensanchándose entre las algas serenas
Cuando la playa sea un manto virginal
y el rocío se marchite por ligeras esquelas
se oirán los rumores con mi agonía final
vibrando por el corazón de la brisa veraniega
Pero cuando el lecho de ultramar se sacuda,
mis pasos tiemblen en la arena florentina,
y los hondos corales sean una marcha muda
Cuando mis ojos sean del carbón la ruina,
y sólo alcance la ceguera de la luna cruda
cubriendo mi piel vacía, grácil espuma fina
Mi alma sangrará por las tierras, huesuda,
enfebreciéndose, corriendo en la sierra andina
como un retrato vivo del silencio que saluda
Cuando el viento rasgue la marea,
y el alba entierre a las suaves olas
seré yo una armonía abierta y eterna
que se riegue donde tus raíces afloras
Cuando las gaviotas canten sus ecos
en los impulsos lúbricos de las sirenas
verás la sombra de mis pechos secos
ensanchándose entre las algas serenas
Cuando la playa sea un manto virginal
y el rocío se marchite por ligeras esquelas
se oirán los rumores con mi agonía final
vibrando por el corazón de la brisa veraniega
Pero cuando el lecho de ultramar se sacuda,
mis pasos tiemblen en la arena florentina,
y los hondos corales sean una marcha muda
Cuando mis ojos sean del carbón la ruina,
y sólo alcance la ceguera de la luna cruda
cubriendo mi piel vacía, grácil espuma fina
Mi alma sangrará por las tierras, huesuda,
enfebreciéndose, corriendo en la sierra andina
como un retrato vivo del silencio que saluda