espíritu de May
Poeta recién llegado
Apoyó su cabeza en la almohada
imponiendo descanso al corazón
y en sus ojos descansó la mirada,
no había más ausencia que llorar
ni más tenacidad que derrumbar,
ya no quedaba nada,
sólo ganas cansadas simulando valor,
las lágrimas mancharon el colchón
apagando las rosas dibujadas,
ni el eco de las risas que tantas veces
brotaron de la cama
se pudo rescatar,
voraz se muestra la imaginación
que insiste en proyectar el amor
que en el lecho está dormido,
al alba
la sombra del alma
y de las manos
ha caído,
el corazón,
ya agotado
se ha dormido
sollozando
entre las rosas del colchón.
imponiendo descanso al corazón
y en sus ojos descansó la mirada,
no había más ausencia que llorar
ni más tenacidad que derrumbar,
ya no quedaba nada,
sólo ganas cansadas simulando valor,
las lágrimas mancharon el colchón
apagando las rosas dibujadas,
ni el eco de las risas que tantas veces
brotaron de la cama
se pudo rescatar,
voraz se muestra la imaginación
que insiste en proyectar el amor
que en el lecho está dormido,
al alba
la sombra del alma
y de las manos
ha caído,
el corazón,
ya agotado
se ha dormido
sollozando
entre las rosas del colchón.