Desde la cúspide de mis sueños
he venerado el amor
como un Dios impostergable.
He tejido hoja por hoja..
Un corazón roto.
A pesar de la lluvia y el día día,
me he acostumbrado a sus golpes.
Como un colaje he pronunciado
cada palabra cada letra,
entre mis dientes,
Para hacer de el todo un universo;
melancólico, sutil e inadvertido.
he venerado el amor
como un Dios impostergable.
He tejido hoja por hoja..
Un corazón roto.
A pesar de la lluvia y el día día,
me he acostumbrado a sus golpes.
Como un colaje he pronunciado
cada palabra cada letra,
entre mis dientes,
Para hacer de el todo un universo;
melancólico, sutil e inadvertido.