Extravagante
Poeta recién llegado
Tú, que me susurras historias
de amores alados,
y yo, que soy sombra de lo efímero
y lo cercano.
Tu voz se despliega, cáliz en el firmamento,
y mis palabras se disuelven
como brisa entre los caños.
Tú, la quietud del mar en su tormenta,
y yo, al compás de los pasos del viento,
en tus ojos, las certezas del alma,
y en los míos, el desconcierto florece
como brote de sarmiento.
Este amor no conoce de pactos supernos,
solo somos dos cometas errantes
que se tocan sin sabernos.
Nada compartimos, solo el hambre infinita
que arde al compartir un suspiro,
como el sol y la luna,
que nunca se abrazan,
pero coexisten en la misma fortuna.
de amores alados,
y yo, que soy sombra de lo efímero
y lo cercano.
Tu voz se despliega, cáliz en el firmamento,
y mis palabras se disuelven
como brisa entre los caños.
Tú, la quietud del mar en su tormenta,
y yo, al compás de los pasos del viento,
en tus ojos, las certezas del alma,
y en los míos, el desconcierto florece
como brote de sarmiento.
Este amor no conoce de pactos supernos,
solo somos dos cometas errantes
que se tocan sin sabernos.
Nada compartimos, solo el hambre infinita
que arde al compartir un suspiro,
como el sol y la luna,
que nunca se abrazan,
pero coexisten en la misma fortuna.