Plomo fundido en las aristas vulnerables
el acero líquido de la noche comienza a reptar
hacia un horizonte sombrío y doloroso.
Sangre a mares, olvidados y perdidos.
Canta la espada de fuego, como un cometa
como el imponente estruendo del rayo
chocan los escudos y se quiebran las lanzas.
Pero nadie habla, ni se mueve nadie.
Nadie sobrevive ni se vitorea nadie.
La arena esta manchada por la noche
y el silencio comienza a formar una costra
sobre las cosas quietas y las piedras vivas.
Las aves de carroñeras nos observan
no te caigas en el fango de las dubitaciones.
No detengas el latido del cerebro ni te expongas
a la Muerte...
Como una tela de arañas para la mosca del inconsciente...
el acero líquido de la noche comienza a reptar
hacia un horizonte sombrío y doloroso.
Sangre a mares, olvidados y perdidos.
Canta la espada de fuego, como un cometa
como el imponente estruendo del rayo
chocan los escudos y se quiebran las lanzas.
Pero nadie habla, ni se mueve nadie.
Nadie sobrevive ni se vitorea nadie.
La arena esta manchada por la noche
y el silencio comienza a formar una costra
sobre las cosas quietas y las piedras vivas.
Las aves de carroñeras nos observan
no te caigas en el fango de las dubitaciones.
No detengas el latido del cerebro ni te expongas
a la Muerte...
Como una tela de arañas para la mosca del inconsciente...