Pedro Darquea
Poeta asiduo al portal
No se trata de hundirme en tu mitad
ni perforar el instante.
De nosotros todo depende
aún cuando los frutos revienten
en medio de esa ceguedad irreal.
Los ojos cerrados
intentan captar hasta el más discreto rasgo,
y me desvanezco después
cuando tu placer me grita.
Entonces resulto siempre
felizmente extasiado.
El tiempo me encierra y se detiene.
Me vuelvo tu sombra
hasta repetir el trance infinito
que se arremolina en nuestros cuerpos de juguete.
ni perforar el instante.
De nosotros todo depende
aún cuando los frutos revienten
en medio de esa ceguedad irreal.
Los ojos cerrados
intentan captar hasta el más discreto rasgo,
y me desvanezco después
cuando tu placer me grita.
Entonces resulto siempre
felizmente extasiado.
El tiempo me encierra y se detiene.
Me vuelvo tu sombra
hasta repetir el trance infinito
que se arremolina en nuestros cuerpos de juguete.
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