¿Quién ha hablado de falsas proezas?
¿Quién ha percutido en ti la dicha de vanagloriarse?
Ya no existe tal conjuro, ni sosiego mañanero en tu nombre.
Un instante, un rato, un momento...
Quizás por pequeños, no se encuentra tu recuerdo.
Pero dime...¿Qué ha hecho el tiempo en ti...en mi?
Perdí la cuenta transitoria de tus deseos,
y ahora, con tal ajetreo creo que ni mal he de recordar.