alfredo ajo gonzalez
Poeta fiel al portal
Creíste lo que te contaba de mí,
y yo no me miraba.
Llegaron los reproches.
Busqué el agua clara donde reflejarme
y al fin mirarme para seguir narrándote
quien era, sin engaños, pero tú la enturbiabas.
Llegó el laberinto, corrimos como locos
perdidos, (para no perdernos).
El agua turbia, dejó en sus fondos
a la tierra que trasportaba.
Necesariamente los cambios nos encuentran
y nos separan, y sigo queriéndote explicar
quien soy, mientras corren las aguas:
las aguas turbias, las aguas claras.
Y hablo, y hablo y hablo
con el murmullo del río al fondo,
y me explico y me explico y me explico
al igual que los pájaros se alborotan con sus trinos
en un delirio de reafirmarse,
de anidar, de aparearse ,
de comer y existir, y ser y ser.
Se ríe el agua de mi insistencia,
me regala de propina un reflejo,
y vuelo a contártelo.
¡Yo también canto y esgrimo mi derecho!
Sí, ríe, ríe, soy un pájaro de mucho cuidado,
ríe que las risas son cortejo,
ríe, ríe con mi reflejo.
Alborotemos, alborotemos,
la confusión nos hace reales,
y mudamos nuestras plumas
en un nuevo intento,
mientras corren las aguas:
las aguas turbias, las aguas claras,
las aguas que nos hacen y nos cambian.
y yo no me miraba.
Llegaron los reproches.
Busqué el agua clara donde reflejarme
y al fin mirarme para seguir narrándote
quien era, sin engaños, pero tú la enturbiabas.
Llegó el laberinto, corrimos como locos
perdidos, (para no perdernos).
El agua turbia, dejó en sus fondos
a la tierra que trasportaba.
Necesariamente los cambios nos encuentran
y nos separan, y sigo queriéndote explicar
quien soy, mientras corren las aguas:
las aguas turbias, las aguas claras.
Y hablo, y hablo y hablo
con el murmullo del río al fondo,
y me explico y me explico y me explico
al igual que los pájaros se alborotan con sus trinos
en un delirio de reafirmarse,
de anidar, de aparearse ,
de comer y existir, y ser y ser.
Se ríe el agua de mi insistencia,
me regala de propina un reflejo,
y vuelo a contártelo.
¡Yo también canto y esgrimo mi derecho!
Sí, ríe, ríe, soy un pájaro de mucho cuidado,
ríe que las risas son cortejo,
ríe, ríe con mi reflejo.
Alborotemos, alborotemos,
la confusión nos hace reales,
y mudamos nuestras plumas
en un nuevo intento,
mientras corren las aguas:
las aguas turbias, las aguas claras,
las aguas que nos hacen y nos cambian.
Última edición: