el somormujo pálido
Poeta fiel al portal
El otro día soñé que descubría
el secreto de la felicidad.
Me sentí lleno de vida
y en paz conmigo mismo.
Mi principal deseo fué
contárselo a todo el mundo
y extender mi felicidad.
Pero al intentar explicar el secreto,
mis labios permanecieron sellados,
no pude emitir sonido alguno.
Me sentí muy turbado,
asustado intenté gritar con todas mis fuerzas.
Pero mi boca no se abrió,
y sentí un dolor agudo
al forzarlo.
Entonces vi mi reflejo
en los ojos de un niño,
y comprendí.
Era una broma cruel...
Alguien me había cosido la boca.
Presa del pánico empecé a parar
a los transeúntes para pedirles ayuda,
pero todos se apartaban de mi asustados.
Creyeron que yo era un loco peligroso.
Un loco a quién cosieron la boca
para impedir que extendiese su locura.
el secreto de la felicidad.
Me sentí lleno de vida
y en paz conmigo mismo.
Mi principal deseo fué
contárselo a todo el mundo
y extender mi felicidad.
Pero al intentar explicar el secreto,
mis labios permanecieron sellados,
no pude emitir sonido alguno.
Me sentí muy turbado,
asustado intenté gritar con todas mis fuerzas.
Pero mi boca no se abrió,
y sentí un dolor agudo
al forzarlo.
Entonces vi mi reflejo
en los ojos de un niño,
y comprendí.
Era una broma cruel...
Alguien me había cosido la boca.
Presa del pánico empecé a parar
a los transeúntes para pedirles ayuda,
pero todos se apartaban de mi asustados.
Creyeron que yo era un loco peligroso.
Un loco a quién cosieron la boca
para impedir que extendiese su locura.