AramisDaram
Poeta fiel al portal
COSIENDO SILENCIOS
Entré con mi alma ajada,
a tu taller desvencijado,
de hilos enredados,
de agujas despuntadas,
de telas desgarradas,
de tijeras melladas,
con mis silencios por años.
Solo la tinta derramada,
por las heridas sangrantes,
era testigo callado,
de la locura que se armaría
con mechas tan dispares.
Entré a tus deseos ocultos,
aquellos que, hilvanados
desde tu juventud secuestrada,
deseaste dar forma mas,
dejaste en tu armario guardados.
Y llevando mi alma fragmentada,
hecha jirones de melancolía,
desmonté sin pudor la tuya,
acariciando tus silencios,
arrancando de tu piel,
gemidos ahogados,
deseos ocultos,
complicidades lujuriosas.
Tus dedos hábiles y prestos,
cosieron mechas de tu alma
a la mía, yerma de tu esencia,
mientras, mi lengua sinuosa,
se deslizaba por tu piel,
ávida de sentir mi rocío.
Y así, mi costurera del alma,
entre mechas e hilos,
entre silencios y palabras,
antes que Morpheo te arrebate,
enredamos nuestros hilos,
mezclando nuestros colores,
hasta que nos halle el alba,
hechos un ovillo de pasiones.
Aramis Daram (a ti, costurera de mi alma desgarrada)
Entré con mi alma ajada,
a tu taller desvencijado,
de hilos enredados,
de agujas despuntadas,
de telas desgarradas,
de tijeras melladas,
con mis silencios por años.
Solo la tinta derramada,
por las heridas sangrantes,
era testigo callado,
de la locura que se armaría
con mechas tan dispares.
Entré a tus deseos ocultos,
aquellos que, hilvanados
desde tu juventud secuestrada,
deseaste dar forma mas,
dejaste en tu armario guardados.
Y llevando mi alma fragmentada,
hecha jirones de melancolía,
desmonté sin pudor la tuya,
acariciando tus silencios,
arrancando de tu piel,
gemidos ahogados,
deseos ocultos,
complicidades lujuriosas.
Tus dedos hábiles y prestos,
cosieron mechas de tu alma
a la mía, yerma de tu esencia,
mientras, mi lengua sinuosa,
se deslizaba por tu piel,
ávida de sentir mi rocío.
Y así, mi costurera del alma,
entre mechas e hilos,
entre silencios y palabras,
antes que Morpheo te arrebate,
enredamos nuestros hilos,
mezclando nuestros colores,
hasta que nos halle el alba,
hechos un ovillo de pasiones.
Aramis Daram (a ti, costurera de mi alma desgarrada)
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