jorge bonanno
Poeta fiel al portal
COSTUMBRES ANTIGUAS
El humo empieza a flotar
en el aire sin caricias
tal vez, no quiera pensar
pero de adentro me obligan
y ese demonio divino
se adueña otra vez de mí
llevándome al espiral
que no me deja salir
y mientras giro, grito
y amo más la verdad
no encuentro ningún error
pero todo sigue igual.
Siguen igual las ovejas,
escuchando los dictados
y los ladrillos con ojos
aún siguen respirando,
ninguno escucha mi voz
sólo leen mis labios,
calzan sus anteojeras
y me van encarcelando.
En conocida celda
de barrotes oxidados
veo a los carceleros
como quedan atrapados.
Son sólo antiguas costumbres,
nunca nada cambiará,
igual, vivir no es difícil:
sólo que hay menos lugar.
El humo empieza a flotar
en el aire sin caricias
tal vez, no quiera pensar
pero de adentro me obligan
y ese demonio divino
se adueña otra vez de mí
llevándome al espiral
que no me deja salir
y mientras giro, grito
y amo más la verdad
no encuentro ningún error
pero todo sigue igual.
Siguen igual las ovejas,
escuchando los dictados
y los ladrillos con ojos
aún siguen respirando,
ninguno escucha mi voz
sólo leen mis labios,
calzan sus anteojeras
y me van encarcelando.
En conocida celda
de barrotes oxidados
veo a los carceleros
como quedan atrapados.
Son sólo antiguas costumbres,
nunca nada cambiará,
igual, vivir no es difícil:
sólo que hay menos lugar.