Llegaste a mí un día de sol
fue un verano de luces lógicas
te exprese que eras como la luna
el frágil pistilo de las siempre vivas
el diáfano cristal de un manantial
un hilo de agua dulce en el mar
y mi alma clonada
Enamorada de ti
Mi corazón salto con palpitaciones locas
Te acércales tímida a mis consideraciones
y sonreíste débil con inocencia sutil
eso incorporo los instantes sentidos
embargo la soledad
los desalientos desabridos
y sesgo de cuajo
los ignotos silencios
Mis ojos traviesos lloraron un poco
Te acercaste paulatina a mi tiempo
Y pude percibir tu aroma de mujer
Y desde ese brevísimo instante
me deleitaste con ternura fugitiva
y llenasteis de preludio infinito mi tiempo
los segundos
los anegaste de mariposas monarca
los minutos
con algunos instantes de cantos de sirena
las horas
a veces de poesías de Neruda
los meses
de tantas cosas que se yo
los años
de recuerdos
Algo incendio las venas con aromas a eucaliptos frescos
Como un niño travieso
Después de tantos años antiguos
te susurre tembloroso al oído
que eras la vida que brotaba en los desierto de angustias
el suspirar de los sueños de Morfeo
por la belleza de la diosa Venus
esos gestos puros que dicen todo
y no expresan nada.
Un remolino en la garganta acurruco ciertos sentimientos
dibujé un corazón con un beso en los labios
y te dije que eras un libro abierto
con alas de paloma mensajera
Volviste a sonreír
eso tejió sensaciones metodológicas en mi ser
alguna analogía de memorias frenéticas
cabalgaron como un corcel blanco
en los instintos mas dulces
algún idilio con escandalo estallo en las venas
Volvisteis a sonreír,
eso esculpió en mi alma mil deseos abrasivos
en parte ese día de sol
se confundió con la lluvia
ni una lagrima
ni un desden
ni mas nada
una profunda sensación adormeció ligero
todo una ilusión de ternura infinita
y broto desde la caja de seguridad del alma
sin preámbulos sus códigos secretos
algo recupere
destruí los virus de la incomprensión
abristeis tus labios
eso me pareció estupendo…
El primer abrazo fue como estrujar un huracán solitario
me dijiste alborozada ¡te amo!
fue un gesto exquisito
eso permitió que las horas fueran mas cortas
quise detener el tiempo
ser un Dios
Sin embargo
ese día el sol vislumbró el final de un apocalipsis
un fogoso beso unió nuestras almas sedientas
incineramos el sol con los deseos de la carne
la tarde libre tejió sensaciones difíciles de comprender
Te apreté con fuerza….no quería dejarte marchar
En estos días
Brillas mas ecuménica que el sol
eres destello
un motivo de colores
un ICARO con alas de cabellera de luz
Cuando abrí los ojos aun los tuyos permanecían cerrados
algo apretujó las horas desfallecidas
y entre abrazos ígneos,
palabras tiernas
ósculos
magia blanca de ilusión enajenada
nos vestimos con el alo del querer
enamorados de la vida
de nosotros mismos
y
como niños encantados
cantamos una canción de amor de marcos Antonio Solís
“No puedo remediar el sufrimiento
Que ha causado esta separación
Mi vida se ha quedado en un momento
De tristeza y desesperación
La gente sin saber continuamente
Me pregunta que sido de ti
Es inútil sonreír
Nada les puedo decir…”
después de haber entonado la melodía
se fugo aquel día de sol de nuestras manos
la separación fue importuna
los abrazos se fusionaban con pasión irrefrenable
la despedida descontrolo mi control
las hojas secas caían como mariposas secas
yo no quería dejarte marchar
pero una traviesa oscuridad nocturna
abatió mis esperanza
ese día de sol díscolo
se fugo de nuestras costumbres románticas
mañana vendrá una manifestación mejor o peor
Al último toque de tus dedos fue una desesperación
Separados solo por la noche
Esperare angustiado otro día de sol.
Para encontrarnos de nuevo
Después de eso nada podrá separarnos
¿O si?
fue un verano de luces lógicas
te exprese que eras como la luna
el frágil pistilo de las siempre vivas
el diáfano cristal de un manantial
un hilo de agua dulce en el mar
y mi alma clonada
Enamorada de ti
Mi corazón salto con palpitaciones locas
Te acércales tímida a mis consideraciones
y sonreíste débil con inocencia sutil
eso incorporo los instantes sentidos
embargo la soledad
los desalientos desabridos
y sesgo de cuajo
los ignotos silencios
Mis ojos traviesos lloraron un poco
Te acercaste paulatina a mi tiempo
Y pude percibir tu aroma de mujer
Y desde ese brevísimo instante
me deleitaste con ternura fugitiva
y llenasteis de preludio infinito mi tiempo
los segundos
los anegaste de mariposas monarca
los minutos
con algunos instantes de cantos de sirena
las horas
a veces de poesías de Neruda
los meses
de tantas cosas que se yo
los años
de recuerdos
Algo incendio las venas con aromas a eucaliptos frescos
Como un niño travieso
Después de tantos años antiguos
te susurre tembloroso al oído
que eras la vida que brotaba en los desierto de angustias
el suspirar de los sueños de Morfeo
por la belleza de la diosa Venus
esos gestos puros que dicen todo
y no expresan nada.
Un remolino en la garganta acurruco ciertos sentimientos
dibujé un corazón con un beso en los labios
y te dije que eras un libro abierto
con alas de paloma mensajera
Volviste a sonreír
eso tejió sensaciones metodológicas en mi ser
alguna analogía de memorias frenéticas
cabalgaron como un corcel blanco
en los instintos mas dulces
algún idilio con escandalo estallo en las venas
Volvisteis a sonreír,
eso esculpió en mi alma mil deseos abrasivos
en parte ese día de sol
se confundió con la lluvia
ni una lagrima
ni un desden
ni mas nada
una profunda sensación adormeció ligero
todo una ilusión de ternura infinita
y broto desde la caja de seguridad del alma
sin preámbulos sus códigos secretos
algo recupere
destruí los virus de la incomprensión
abristeis tus labios
eso me pareció estupendo…
El primer abrazo fue como estrujar un huracán solitario
me dijiste alborozada ¡te amo!
fue un gesto exquisito
eso permitió que las horas fueran mas cortas
quise detener el tiempo
ser un Dios
Sin embargo
ese día el sol vislumbró el final de un apocalipsis
un fogoso beso unió nuestras almas sedientas
incineramos el sol con los deseos de la carne
la tarde libre tejió sensaciones difíciles de comprender
Te apreté con fuerza….no quería dejarte marchar
En estos días
Brillas mas ecuménica que el sol
eres destello
un motivo de colores
un ICARO con alas de cabellera de luz
Cuando abrí los ojos aun los tuyos permanecían cerrados
algo apretujó las horas desfallecidas
y entre abrazos ígneos,
palabras tiernas
ósculos
magia blanca de ilusión enajenada
nos vestimos con el alo del querer
enamorados de la vida
de nosotros mismos
y
como niños encantados
cantamos una canción de amor de marcos Antonio Solís
“No puedo remediar el sufrimiento
Que ha causado esta separación
Mi vida se ha quedado en un momento
De tristeza y desesperación
La gente sin saber continuamente
Me pregunta que sido de ti
Es inútil sonreír
Nada les puedo decir…”
después de haber entonado la melodía
se fugo aquel día de sol de nuestras manos
la separación fue importuna
los abrazos se fusionaban con pasión irrefrenable
la despedida descontrolo mi control
las hojas secas caían como mariposas secas
yo no quería dejarte marchar
pero una traviesa oscuridad nocturna
abatió mis esperanza
ese día de sol díscolo
se fugo de nuestras costumbres románticas
mañana vendrá una manifestación mejor o peor
Al último toque de tus dedos fue una desesperación
Separados solo por la noche
Esperare angustiado otro día de sol.
Para encontrarnos de nuevo
Después de eso nada podrá separarnos
¿O si?