necros73
Poeta que considera el portal su segunda casa
Credo
Complicados tatuajes
dibujan y conforman mi piel.
¿Sabes acaso cómo interpretarlos?
Al leerlos sabrás de historias de amor
y desamor, de presentes ausencias,
de vividos momentos hace ya mil vidas
acaecidos.
Son los restos
de un cariño
antaño vivo.
Son el canto
de las sirenas,
las que con sus encantos,
dirigen mi febril desvarío,
son oleaje que me estrella,
una y otra vez,
contra las paredes de mi alma,
forjada con lágrimas y sangre.
Hoy la noche se complace
con este absurdo credo
que escribo y recito
en voz alta.
Pues busco exorcizar
a los espíritus de antaño,
los que a medianoche rondan
mi vigilia.
Odio este instante de lucidez
previo al vacío,
allí donde lo real
se trastoca y se convierte
en el delirio de un ebrio.
Veladora,
no te apagues,
no me abandones,
no temas al viento,
no temas al tiempo,
no te olvides,
no me olvides,
pues aunque derrotado
y sin rumbo me encuentro,
incluso en este vagabundeo,
jamás olvidarla pudiera.
Complicados tatuajes
dibujan y conforman mi piel.
¿Sabes acaso cómo interpretarlos?
Al leerlos sabrás de historias de amor
y desamor, de presentes ausencias,
de vividos momentos hace ya mil vidas
acaecidos.
Son los restos
de un cariño
antaño vivo.
Son el canto
de las sirenas,
las que con sus encantos,
dirigen mi febril desvarío,
son oleaje que me estrella,
una y otra vez,
contra las paredes de mi alma,
forjada con lágrimas y sangre.
Hoy la noche se complace
con este absurdo credo
que escribo y recito
en voz alta.
Pues busco exorcizar
a los espíritus de antaño,
los que a medianoche rondan
mi vigilia.
Odio este instante de lucidez
previo al vacío,
allí donde lo real
se trastoca y se convierte
en el delirio de un ebrio.
Veladora,
no te apagues,
no me abandones,
no temas al viento,
no temas al tiempo,
no te olvides,
no me olvides,
pues aunque derrotado
y sin rumbo me encuentro,
incluso en este vagabundeo,
jamás olvidarla pudiera.
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