Vazquez
Poeta fiel al portal
Una señorita, maquillándose,
se entreveía por una ventana.
Eran tan dulces sus suspiros
que yo me enamore locamente.
Le dije: "Ey, enamorémonos".
Y ella me dijo: "Ni hablar".
Era una mujer de alta alcurnia
y yo no era nadie, nadie...
Por eso, decidí llevarle
unas manazanas de caramelo.
Unas truchas recién pescadas.
Y unos bombones, ¡con avellanas!.
se entreveía por una ventana.
Eran tan dulces sus suspiros
que yo me enamore locamente.
Le dije: "Ey, enamorémonos".
Y ella me dijo: "Ni hablar".
Era una mujer de alta alcurnia
y yo no era nadie, nadie...
Por eso, decidí llevarle
unas manazanas de caramelo.
Unas truchas recién pescadas.
Y unos bombones, ¡con avellanas!.