PROFETHA
Poeta recién llegado
Crimen
La justa certeza de mirarte,
sabiendo ya,
que es un final anunciado en los letreros de tus ojos,
me revela un gran amor.
Intento la utopía de reconstruir lo perfecto,
escupo mis plegarias al destino,
para que no te aleje,
maldigo y lloro por dentro.
Confusas mis sangrantes manos,
rasguñan cristales rotos,
de esperanzas hechas trizas.
¿Dime dónde quedará el mañana?
Si hoy ya no estas.
Un gran amor no se termina
se mata, se viola, se corrompe.
La justa certeza de mirarte,
sabiendo ya,
que es un final anunciado en los letreros de tus ojos,
me revela un gran amor.
Intento la utopía de reconstruir lo perfecto,
escupo mis plegarias al destino,
para que no te aleje,
maldigo y lloro por dentro.
Confusas mis sangrantes manos,
rasguñan cristales rotos,
de esperanzas hechas trizas.
¿Dime dónde quedará el mañana?
Si hoy ya no estas.
Un gran amor no se termina
se mata, se viola, se corrompe.