abcd
Poeta adicto al portal
Adiós, aprende a volar,
amarga cría de infelicidad.
Muévete hasta volverte intangible
a la resaca de mis nubes llorosas.
Cetrina de avasalladora influencia
vete de mí,
al conmigo de las entregas impuras.
Muere en el silencio
de tu regreso marchito,
llora relámpagos
que en vos los estados de ánimos
son cultura sideral.
Tengo libre el amor,
para cuadernos telúricos.
Cigarrillos que no se fumar
donde antes habían fotos,
collares o alguna que otra prosa.
Un vocabulario vulgar
y un cementerio de cromo
para inhibir resignación.
Olvidaría mi nombre
en algún teatro primaveral,
pondría mi no de hembra rabiosa
en un trago de ron para el alma.
Cerrare entonces mis manos
para viajar con dignidad en el tiempo,
tal vez fue siempre soledad acompañada
lo que enmudeció
el infierno de las mentiras.
Iré a la luna
hermoseando en un cráter indiferente
toda la melancolía de mi tierra,
luego seré restos de agua nunca avistada,
como lo ha sido hasta este segundo
toda mi neurasténica vida
Que ironía crisálida,
abriste mis alas
amarga cría de infelicidad.
Muévete hasta volverte intangible
a la resaca de mis nubes llorosas.
Cetrina de avasalladora influencia
vete de mí,
al conmigo de las entregas impuras.
Muere en el silencio
de tu regreso marchito,
llora relámpagos
que en vos los estados de ánimos
son cultura sideral.
Tengo libre el amor,
para cuadernos telúricos.
Cigarrillos que no se fumar
donde antes habían fotos,
collares o alguna que otra prosa.
Un vocabulario vulgar
y un cementerio de cromo
para inhibir resignación.
Olvidaría mi nombre
en algún teatro primaveral,
pondría mi no de hembra rabiosa
en un trago de ron para el alma.
Cerrare entonces mis manos
para viajar con dignidad en el tiempo,
tal vez fue siempre soledad acompañada
lo que enmudeció
el infierno de las mentiras.
Iré a la luna
hermoseando en un cráter indiferente
toda la melancolía de mi tierra,
luego seré restos de agua nunca avistada,
como lo ha sido hasta este segundo
toda mi neurasténica vida
Que ironía crisálida,
abriste mis alas