Henry Miller
Poeta recién llegado
Día 1
Tal vez este silencio de sombra celeste
No sea sino la muerte disfrazada de ángel.
Mi corazón te busca entre las cenizas
Te añora como un pájaro solo.
En las horas en las que el recuerdo amaga
Y viene tu imagen como una estrella rota
Busco una puerta de lirios
Una flor de pétalos blandos
Para limpiar mis lágrimas de olvido.
Yo soy el desdichado
El capitán sin ruta
Que vive a la vera de tu amor.
Mis ojos de luna fijos en la nada
Buscan en vano la tierra de tu nombre
Tu nombre de costa efímera
De gaviota abandonada.
La calma lúgubre que reina en mi océano
Está poblada de señales confusas
De reiteradas alusiones
De chispazos de miseria
Día 2
Solo de tierra y de mar
De condición efímera
Vago por estas praderas marinas
De mortecina esencia,
Sin ojos que me miren
Lucido como un ángel.
Me levanto temprano a mirar el horizonte
Buscando la Isla del olvido
La de confines inciertos
Fuera de todo mapa
De toda geografía
Hay en mi desesperanza un coraje sin freno
Día ...
Alto y solo,
Pegado al timón,
Vivo como nunca,
Retando al horizonte como un loco,
Alzo el puño vengador
Doblego al viento con ojos de diamante
No hay nada que pueda contenerme
En esta lucha ciega.
Estoy parado en el filo de tu amor
Única flor del desierto azul
Escucho palabras hechas de sal
Me conmueve al instante
El eco de tu risa como una gaviota lejana
Tu risa que crece y se desangra
En el azul profundo.
Todo está a punto de suceder
La palabra está a punto de suceder
El verbo está a punto de suceder
Del cielo caen flores rojas
Las nubes son de un follaje intenso
Estoy a punto de cruzar el infierno.
Tal vez este silencio de sombra celeste
No sea sino la muerte disfrazada de ángel.
Mi corazón te busca entre las cenizas
Te añora como un pájaro solo.
En las horas en las que el recuerdo amaga
Y viene tu imagen como una estrella rota
Busco una puerta de lirios
Una flor de pétalos blandos
Para limpiar mis lágrimas de olvido.
Yo soy el desdichado
El capitán sin ruta
Que vive a la vera de tu amor.
Mis ojos de luna fijos en la nada
Buscan en vano la tierra de tu nombre
Tu nombre de costa efímera
De gaviota abandonada.
La calma lúgubre que reina en mi océano
Está poblada de señales confusas
De reiteradas alusiones
De chispazos de miseria
Día 2
Solo de tierra y de mar
De condición efímera
Vago por estas praderas marinas
De mortecina esencia,
Sin ojos que me miren
Lucido como un ángel.
Me levanto temprano a mirar el horizonte
Buscando la Isla del olvido
La de confines inciertos
Fuera de todo mapa
De toda geografía
Hay en mi desesperanza un coraje sin freno
Día ...
Alto y solo,
Pegado al timón,
Vivo como nunca,
Retando al horizonte como un loco,
Alzo el puño vengador
Doblego al viento con ojos de diamante
No hay nada que pueda contenerme
En esta lucha ciega.
Estoy parado en el filo de tu amor
Única flor del desierto azul
Escucho palabras hechas de sal
Me conmueve al instante
El eco de tu risa como una gaviota lejana
Tu risa que crece y se desangra
En el azul profundo.
Todo está a punto de suceder
La palabra está a punto de suceder
El verbo está a punto de suceder
Del cielo caen flores rojas
Las nubes son de un follaje intenso
Estoy a punto de cruzar el infierno.
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