En cierto momento de la noche
me sentí abrumado.
Una sucesión de imágenes
se paseaban ante mí.
En todas ellas estabas tú,
de espaldas a mi, desnuda.
Te senté en una silla de mimbre,
quise besarte,
pero seguías de espaldas a mí.
Miré por la ventana,
los arboles parecían
cilindros metálicos.
Sus marchitas y oxidadas hojas
tenían dibujado tu rostro.
En cierto momento de la noche...
muerdo el cielo,
sabe a lentejas
y me muero.
Muerdo tus labios,
no, no los muerdo,
simplemente los observo
y me muero.
Una bailarina en monociclo.
Una domadora de felinos,
que asco.
Me caigo de bruces
en el suelo.
Creo que estoy intoxicado,
que asco.
Muerdo el cielo,
sabe a croquetas de cerdo
y me muero.
19-04-2000 14:30:11
me sentí abrumado.
Una sucesión de imágenes
se paseaban ante mí.
En todas ellas estabas tú,
de espaldas a mi, desnuda.
Te senté en una silla de mimbre,
quise besarte,
pero seguías de espaldas a mí.
Miré por la ventana,
los arboles parecían
cilindros metálicos.
Sus marchitas y oxidadas hojas
tenían dibujado tu rostro.
En cierto momento de la noche...
muerdo el cielo,
sabe a lentejas
y me muero.
Muerdo tus labios,
no, no los muerdo,
simplemente los observo
y me muero.
Una bailarina en monociclo.
Una domadora de felinos,
que asco.
Me caigo de bruces
en el suelo.
Creo que estoy intoxicado,
que asco.
Muerdo el cielo,
sabe a croquetas de cerdo
y me muero.
19-04-2000 14:30:11
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