Romy
Poeta recién llegado
La última función
La vida se escapa;
gotas púrpuras caen
cargando nombres amados.
Cobijan el duelo,
unas paredes amarmoladas
y docenas de florecidas intenciones.
Rostros que lloran
el adiós obligado.
Los invadirá la impotencia,
los minutos no volverán atrás.
Dirán: ¡presente!
los recuerdos,
Y las culpas serán repartidas.
Un café recalentado
Intentará ser consuelo.
Son cuatro,
que ahogaron en lágrimas su niñez.
Es imposible apresar
un último arrullo maternal.
Al cuadro lo completa
un padre,
que sostiene con fuerza la frialdad
intentando despertar esa vida.
La función llega a su fin.
El dolor se esparce
pegándose en cada espectador
que sin palabras,
ha contemplado esta tragedia.
La vida se escapa;
gotas púrpuras caen
cargando nombres amados.
Cobijan el duelo,
unas paredes amarmoladas
y docenas de florecidas intenciones.
Rostros que lloran
el adiós obligado.
Los invadirá la impotencia,
los minutos no volverán atrás.
Dirán: ¡presente!
los recuerdos,
Y las culpas serán repartidas.
Un café recalentado
Intentará ser consuelo.
Son cuatro,
que ahogaron en lágrimas su niñez.
Es imposible apresar
un último arrullo maternal.
Al cuadro lo completa
un padre,
que sostiene con fuerza la frialdad
intentando despertar esa vida.
La función llega a su fin.
El dolor se esparce
pegándose en cada espectador
que sin palabras,
ha contemplado esta tragedia.