jesus dimitrov
Poeta recién llegado
Fue una noche radiante y sensual
fragancias de rosas sublimes
y un gesto mieloso y decadente
llenaba de fulgor el ambiente.
Dentro de nuestros cuerpos
se encendía el alma
la pasión y la calma
nos acompañaba.
Te recité un sensual verso
y se torno en tu rostro de niña
una sonrisa ilusionada
una joya esmerada.
Como imploro ahora tu mirada
esa luna escarlata y delicada
brilla sobre sobre mi mente
brilla sobre mi corazón clemente.
Acompaña sonriente al cuerpo
moribundo con tu distancia
se el amuleto razón de mi vida
atrapa la melodía
de mi boca hacia tu oido.
La unión de nuestros labios
son la escultura equidistante
de los nervios escondidos
de los corazones amantes.
fragancias de rosas sublimes
y un gesto mieloso y decadente
llenaba de fulgor el ambiente.
Dentro de nuestros cuerpos
se encendía el alma
la pasión y la calma
nos acompañaba.
Te recité un sensual verso
y se torno en tu rostro de niña
una sonrisa ilusionada
una joya esmerada.
Como imploro ahora tu mirada
esa luna escarlata y delicada
brilla sobre sobre mi mente
brilla sobre mi corazón clemente.
Acompaña sonriente al cuerpo
moribundo con tu distancia
se el amuleto razón de mi vida
atrapa la melodía
de mi boca hacia tu oido.
La unión de nuestros labios
son la escultura equidistante
de los nervios escondidos
de los corazones amantes.