Cuando te espero,
la lluvia me regala
la magia de tu sonrisa
contenida en cada una
de sus gotas.
El viento sopla
envolviéndome en
un remolino
de tus recuerdos.
Cuando te espero,
el tiempo decide
hacerme compañía,
contándome desde
el día en que te conoció.
Cuando te veo venir,
el sol ilumina
cada uno de tus pasos;
y las rosas,
parecen sonrojarse
al verse superadas
en belleza.
Cuando te vas,
la luna te abre paso
en medio
de la obscuridad,
y las estrellas
siguen tus pasos
cuidando
que nada te pase.
la lluvia me regala
la magia de tu sonrisa
contenida en cada una
de sus gotas.
El viento sopla
envolviéndome en
un remolino
de tus recuerdos.
Cuando te espero,
el tiempo decide
hacerme compañía,
contándome desde
el día en que te conoció.
Cuando te veo venir,
el sol ilumina
cada uno de tus pasos;
y las rosas,
parecen sonrojarse
al verse superadas
en belleza.
Cuando te vas,
la luna te abre paso
en medio
de la obscuridad,
y las estrellas
siguen tus pasos
cuidando
que nada te pase.
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